2 de enero de 2013

Regalar es cosa de dos


¡Queridos reyes magos! ¿Os acordáis de mí?... Soy ese cachorro que dejasteis como presente el año pasado. No se me olvidará nunca. Amanecí una mañana de un seis de enero en una nueva familia. 
Mi primer día fue súper especial. Los niños, los padres. Todos se peleaban por estar conmigo.
Pasaron días, semanas.
A los seis meses de edad, ya era un perro adulto. La verdad es que según fue creciendo mi cuerpo, fue disminuyendo su cariño hacia mí. Ya sólo existía rechazo. Si corría me castigaban. Si ladraba me reñían. Si jugaba me ataban. Mi mundo cambió totalmente. Pasé de vivir dentro con ellos a vivir fuera. De dormir sobre la alfombra a hacerlo sobre la tierra.
Mi mundo se fue reduciendo cada vez más y más. Cuanto más grande era menos espacio tenía. Dejé de existir. Me convertí en invisible para ellos. Apenas agua limpia, poca comida.
Y llegó el verano. El calor era tan sofocante que mi cuerpo ardía. Las moscas sobre mi cara. Mi piel llena de llagas.
Una mañana mi dueño decidió olvidarse para siempre de mí. Me subió a un coche y me llevó a un albergue de animales abandonados. 
Allí me acogieron mientras él explicaba que ya no podía seguir teniéndome. Me dejó. Recuerdo el sonido de sus pasos alejándose de mí.
Pasé a vivir en una jaula. Diez metros cuadrados para otros tantos perros que, como yo, fueron abandonados por sus dueños. Animales que, como premio a su entrega, recibieron abandono.
Como regalo por su fidelidad, un adiós sin despedida.
Actualmente somos muchos los que vivimos en refugios esperando una nueva oportunidad, una nueva familia a la que demostrarles que, cuando alguien dijo que éramos el mejor amigo del hombre, estaba pensando en nosotros.
¿Qué quién soy yo?... Cualquiera. Ese cruce al que dejaron porque había crecido mucho o aquel otro al que abandonaron porque molestaba. Ese gato que vive en la ciudad sin dueño o ese cachorro que acabó con sus huesos sobre el asfalto.
Perros, gatos...
Regalos de Navidad que, en muchos casos, pasados los primeros meses, acabaron abandonados en la basura como juguetes rotos.

Por favor, recuerden siempre que en el albergue no tenemos animales que sean un regalo pero, sí buscamos dueños que sean un regalo para nuestros animales.

30 de diciembre de 2012

Alicante Adopta asiste a la manifestación contra el uso de ponys en la feria, 2012

Hoy, 30 de diciembre del 2012, Alicante Adopta asistió a la concentración que Alicante Animalista convocó por una feria sin animales, concretamente, por los ponys, obligados a dar vueltas atados durante horas y horas cargando a lomos a un niño diferente en cada turno.

Durante estas jornadas de a veces más de 8 horas, se les priva de alimento y descanso, la elevada música les causa problemas auditivos mientras que los focos, oculares, por no hablar de las alteraciones vertebrales debido al uso de monturas inadecuadas y peso constante y de la inclinación hacia un lado por caminar siempre girando hacia el mismo sentido.

Hemos podido observar cascos descuidados, problemas en las articulaciones, cómo más de uno se tambaleaba mientras que otros caían dormidos de agotamiento entre un turno y el siguiente. Impactantes han sido los rostros de pena de estos caballitos, tristes, con la mirada perdida y totalmente automatizados.


Resultó indignante el razonamiento "no les falta ni comida ni agua" de los responsables de esta atracción, dando por hecho que dar vueltas amarrados durante horas para la diversión de los niños, no es ni de lejos, un maltrato.
Recibimos las quejas y desprecios de muchos padres que participaban en el fomento de la tortura de estos ponys y aunque incluso con más música intentaron acallar nuestras voces, logramos que muchos se pararan a pensar antes de acceder a la atracción, leyendo y valorando los pequeños flayers que se repartían con información sobre la realidad que soportan estos pequeños caballos.

Lo mejor de la tarde fue el momento en el que un grupo de niños y niñas se unió a la manifestación y se puso en primera fila para gritar más fuerte que ninguno "los animales no son esclavos".

Seguiremos siendo su voz, seguiremos peleando por sus derechos, seguiremos uniendo fuerzas para lograr dejen de ser víctimas del egoísmo humano.
Gracias a todas aquellas voces que gritaron a una por ellos, sólo así conseguiremos algún día los esfuerzos consigan que su sufrimiento sea visible para todos y se castigue el maltrato.

¿Le ves feliz?
¿Le ves disfrutar?
¿Diversión en estas condiciones?


29 de diciembre de 2012

La protectora da charlas y colabora en terapias de perros para colegios y personas con problemas


Desde principios de diciembre, Alicante Adopta ha organizado un curso en colaboración con e-Dog terapias destinado a colegios y personas con problemas. 

El curso consiste en una serie de clases donde se tratan los valores de los animales, donde se enseña a saber reaccionar con ellos, a saber interpretarlos, a ser consciente de las obligaciones que conllevan, a concienciar sobre el abandono y maltrato que se complementarán con visitas a la Protectora de Animales y Plantas de Alicante.



El debut del proyecto está siendo en Anilia, la asociación de niños con inteligencia límite de Alicante, ¡todo un éxito!
Nuestros compañeros de cuatro patas, Samantha, Kaos y Zidane, han conseguido enamorar tanto a alumnos como profesores y están incluso ayudando de manera magistral a superar el miedo a los perros a alguno de los chicos.


INFÓRMATE

¿Te gustaría informarte sobre el curso para el cole de tus hijos/instituto/asociación?
¡Contacta con nosotros a través de cualquier correo para solicitar toda la información que desees! 


- alicanteadopta@gmail.com
- info@adiestradorescaninos.com (telf: 622 10 57 79)

26 de diciembre de 2012

Hombre bueno, hombre malo

Cuenta la biología que hace millones de años, tras miles de intentos inútiles, varias moléculas consiguieron el inédito objetivo de dar lugar a una célula. Otros millones de intentos más tarde algunas de estas células consiguieron llegar a reproducirse. El milagro de la vida estaba en marcha. 

A partir de ese momento ha habido un mucho de todo: evoluciones, involuciones, revoluciones y devoluciones. Civilizaciones enteras desarrolladas para conseguir acabar con otras. Guerras mundiales, nacionales, locales. Grandes destrucciones masivas y grandiosas creaciones universales. El ser humano ha dado muestras incuestionables de su inmenso poder para lo mejor y su innegable habilidad para lo peor.

Fue el gran genio Leonardo Da Vinci quien dio buena cuenta de todo ello en el dibujo que realizó de "La última cena". No sé si conocen la historia.

Leonardo había finalizado dicho fresco, pintado sobre la pared de una iglesia, salvo un pequeño detalle que le robaba el sueño. Le faltaba para darlo por terminado sólo dos rostros: el de Cristo y el de Judas. El bien y el mal.
Un día, por fin, encontró un modelo que reflejaba fielmente la cara bondadosa de Jesús. La encontró una noche en la ópera. Entre los cantantes había un barítono cuyo rostro era la imagen perfecta de limpieza y pureza. Inmediatamente lo llevó a la iglesia y, sin que tuviera que pagarle nada por ello, inmortalizó aquel rostro angelical.
Posteriormente volvió a tapar la pintura con una cortina para que nadie pudiera observarla hasta acabarla totalmente.
Pasaron los meses y no encontraba cara alguna para el retrato de Judas. Pero una noche, asistió a una pelea entre mendigos. Uno de ellos se mostró tan fiero, desafiante y agresivo que Leonardo se dio cuenta que ya había encontrado el modelo de Judas.
Lo llevó a la iglesia, previo pago por ello y, una vez finalizado el retrato, le preguntó si quería ver la pintura ya terminada. 
"Ya la vi hace tiempo", contestó.
"Imposible. A nadie se lo enseñé nunca", dijo Da Vinci. 
"A mí, sí. Entonces todo me iba bien. La vida me sonreía. Yo fui la cara de Cristo. Hoy, ya ves, le doy rostro a Judas. La vida es así. Todo cambia".

Quien contemple hoy en día la pintura de Da Vinci en la iglesia Santa María delle Grazie, en Milán, descubrirá que ambos personajes comparten rostro. Idénticas facciones para representar el bien y el mal.
Quizás por eso, en estos días en los que acaba el año no dejo de pensar en lo difícil que ha sido para todos, también para los animales. Muchos de ellos conocieron a lo largo de este año la cara más amarga de los hombres y descubrieron cómo fueron capaces de pagar su entrega y fidelidad con abandono y maltrato.
Pero también muchos otros descubrieron la parte buena de éstos en forma de adopciones, familias y hogar.

Ojalá para el próximo año sepamos encontrar la genialidad de la que todos somos capaces y desterrar para siempre la maldad de nuestro lado.

19 de diciembre de 2012

La piel de un tigre

Si me lo permiten me gustaría hoy meterme bajo la piel de un tigre.

Mi madre me parió entre las rejas oxidadas de una caravana en un viejo circo.

Era enero. El frío se colaba entre los barrotes. Nunca conocí a mi padre. Sólo recuerdo a mi madre. 
Todos los días, un par de veces al menos, la sacaban a latigazos para su actuación diaria. 

Sobre una carpa, en una pista de arena, repetía la escenografía aprendida. Saltos sobre el domador. Zarpazos al aire. Carreras entre bancos.
Después volvía. La traían por un túnel de rejas que acababa en nuestra jaula.
Ella se acercaba hasta mí y me lamía una y otra vez. No sé si me pedía perdón por haberse ido o porque sabía que me esperaba la misma vida que a ella.
Poco a poco fui creciendo. Primero, cachorro. Luego, joven... Lo mismo lamía la frente de mi madre que la mano de mi cuidador. Doscientos kilos de peso, pero con el mismo instinto que un gato.

Y llegó la hora de mi adiestramiento. Mi dueño me había reservado uno de los números más difíciles. Sería el encargado de realizar el clásico baile del fuego. Caminaría sobre un elefante mientras el sonido de un tambor envolvería todo el ambiente.
Comenzaron los ensayos. Me situaron sobre una plancha caliente y empezaron a elevar la temperatura de la misma. Al principio podía resistirlo, pero, poco a poco, empecé a quemarme. Entonces levanté primero una pata; luego, la otra, y así sucesivamente para aliviar el dolor. No podía huir, sólo intentar resistir. Mientras tanto escuchaba el sonido del tambor insistentemente. Al parecer, así acabaría relacionando las quemaduras con el sonido del instrumento. Cuando, finalmente, tras muchas repeticiones, subido a un elefante oyera éste, ante el temor de quemarme comenzaría a moverme como si estuviera andando. Ese era el plan y el método ancestralmente usado para enseñarme a hacerlo.
Hubo un problema.
Semanas más tarde, durante uno de los ensayos, bien por descuido o intencionadamente, subieron la temperatura por encima de cualquier límite. Mis gritos de dolor rompieron el aire. Las palmas de mis patas se quemaron para siempre.
Desahuciado por mis dueños, me vendieron por el valor de mi piel. No había esperanza para mí.
Pero quiso la vida regalarme una última oportunidad. Una certera intervención policial me rescató justo antes de mi sacrificio y me buscó un lugar donde vivir.
Hoy las quemaduras de mis patas son ya sólo un mal recuerdo.

Vivo en el Santuario de Animales Arca de Noé en El Roal, junto a otros tigres que, como yo, han conocido el lado más inhumano de los humanos. Nunca conoceremos la felicidad. No sabremos del sonido de la selva, ni del olor de la libertad.
Pero, al menos, tampoco seremos infelices. No tendremos miedo a nada. No cerraremos nuestros ojos cada día intuyendo el golpe que va a venir porque nadie jamás volverá a hacernos daño. 
Ojalá la vida de cada uno de nosotros sirva como ejemplo de lo que nunca debió ocurrir, de lo que jamás volverá a pasar.

16 de diciembre de 2012

Campaña de la Protectora de Animales y Plantas de Alicante por una adopción responsable estas fiestas


La Protectora de Animales y Plantas de Alicante y Alicante Adopta lanzan una campaña por la concienciación de una adopción responsable estas fiestas.

Recordamos que un animal es un ser vivo, requiere atenciones tales como la obligación de proporcionarle ejercicio físico diario varias veces, hay que educarlo, tener paciencia con él, y dependiendo de la etapa de la vida de nuestra mascota, necesitará diferentes o mayores obligaciones.
Muchos son los animales que por Navidades son comprados o adoptados y días después, acaban en protectoras, refugios o perreras por el descuido de sus dueños, quienes no se han planteado qué conlleva realmente tener un animal.

Por eso pedimos a gritos una adopción responsable, para que todo aquel que se plantee aportar un nuevo miembro a la familia sepa que es un regalo para toda la vida.

Todas las imágenes son propiedad de La Sonrisa de Kuzca y colaboradores.